Viriato contra Roma

Historia Alfonso Naharro i Riera - Dibujo Chuty


Las yeguas preñadas por el viento subían la colina. A la grupa, caballeros de vestidos negros con sus capas encubiertas por la noche. Brillaban las falcatas a la Luna sobre el templo de la Diosa...

Sobre la campaña del 153 antes de Cristo dice Diodoro (31, 42, p. 99): "Llama también a los iberos, lusitanos. Pues dice que Memmio fue enviado a España como pretor con un ejercito, pero los lusitanos, girándose contra él y tomándole desprevenido y acabado de desembarcar, le vencieron en una batalla y le destruyeron la mayor parte del ejercito. Divulgado este éxito de los iberos, lo arévacos, considerándose muy superiores a los iberos, despreciaron a sus enemigos, y la multitud reunida en pública asamblea decidió por esta causa hacer la guerra a los romanos".
Al año siguiente Mummio regresó a Roma recibido en triunfo sucediéndole Marco Atilio que atacó a los lusitanos matándoles setecientos hombres y destruyendo su capital Oxtracas. Todo el vecindario se sometió a los romanos entre los que habían algunos vettones, vecinos de los lusitanos. El pretor M. Atilio después de someter Nercóbriga estableció sus campamentos de invierno en Córdoba, lo que rápidamente fue aprovechado por lusitanos y vettones para romper la paz.
Si a todo lo dicho se añade la guerra de Viriato veremos que verdaderamente las pretensiones de los pueblos lusitanos eran que se les reconociese su demarcación con sus derechos de mercado y pasto en los pueblos vecinos, tal y como hasta la llegada de los romanos se venía realizando; por ello las bandas lusitanas atacaban a los pueblos que traicionaban la Lusitanidad pactando con el enemigo. Viriato tenía la idea de una patria lusitana en la que entraban los pueblos mesetarios en barrido hasta el Atlántico entre el Guadiana y el Duero final, a partir de los vacceos y arévacos que no eran de la mancomunidad lusitana.
En el 140 antes de Cristo el Senado Romano por medio de su pretor Fabio Máximo Serviliano aceptó oficialmente que las tierras ocupadas por Viriato eran territorio Lusitano y a este como rey de Lusitania: "... Por él se declaraba amigo de Viriato (el Senado romano), y se reconocía la posesión de las tierras ocupadas por su gente".
Entre los pueblos Lusitanos, que también los hay "mas allá del Tajo", estaban los Vettones luchando contra Roma y sus aliados. Plinio cita 19 ciudades vettonas: Augustobrigenses, Ammienses, Aranditani, Arabricenses, Baldenses, Caesarobricenses, Caparenses, Caurenses, Colarni, Concordienses, Elbocarij, Interannienses, Medobrigenses, Ocelenses, Turduli, Tapori, Cibilitani, Lancienses y Mirobrigenses)...


En el año 1983 Alfonso Naharro y Chuty se embarcan en la aventura de Viriato y se instalan en un pueblo abandonado de las Villuercas, para escribir y dibujar el cómic de la resistencia contra Roma.
Sin luz eléctrica y con muy pocos recursos se inicia el trabajo en una casa prestada y con los pocos aperos que pueden transportar, a lomos de la moto amarilla que les servirá de montura.
Con la luz del carburo y la leche de cabra que cada día deja el cabrero, se van sucediendo las viñetas y las fuentes clásicas de la historia romana dan forma a lo que será la aventura de un pueblo, que opuso resistencia a la maquinaria imperial de conquista.
Viriato y sus amigos ejercitarán sus habilidades de guerrilla para poner en jaque las inmensas legiones bien dotadas para la guerra, pero rígidas a la hora de pelear en los terrenos escarpados.
Cuando el guión lleva a los personajes al mediterráneo los autores del cómic se desplazan a Ibiza donde terminan con las últimas viñetas de este pequeño libro que relata la rebeldía y valor de los pueblos prerromanos.
Durante las muchas mudanzas se perdieron los originales y sólo quedaron estos archivos escaneados en internet.
La calidad de la imagen es muy pobre pero es lo único que se ha salvado de la historia de dos aventureros que se dedicaron a un sueño lleno de viñetas.

Esta publicación es un homenaje póstumo a Alfonso Naharro i Riera (Fallecido en 2012) hoy que la informática hace posible publicar un único ejemplar de este trabajo.

Sobre la campaña del 153 antes de Cristo dice Diodoro (31, 42, p. 99): "Llama también a los iberos, lusitanos. Pues dice que Memmio fue enviado a España como pretor con un ejercito, pero los lusitanos, girándose contra él y tomándole desprevenido y acabado de desembarcar, le vencieron en una batalla y le destruyeron la mayor parte del ejercito. Divulgado este éxito de los iberos, lo arévacos, considerándose muy superiores a los iberos, despreciaron a sus enemigos, y la multitud reunida en pública asamblea decidió por esta causa hacer la guerra a los romanos".
Al año siguiente Mummio regresó a Roma recibido en triunfo sucediéndole Marco Atilio que atacó a los lusitanos matándoles setecientos hombres y destruyendo su capital Oxtracas. Todo el vecindario se sometió a los romanos entre los que habían algunos vettones, vecinos de los lusitanos. El pretor M. Atilio después de someter Nercóbriga estableció sus campamentos de invierno en Córdoba, lo que rápidamente fue aprovechado por lusitanos y vettones para romper la paz.
Si a todo lo dicho se añade la guerra de Viriato veremos que verdaderamente las pretensiones de los pueblos lusitanos eran que se les reconociese su demarcación con sus derechos de mercado y pasto en los pueblos vecinos, tal y como hasta la llegada de los romanos se venía realizando; por ello las bandas lusitanas atacaban a los pueblos que traicionaban la Lusitanidad pactando con el enemigo. Viriato tenía la idea de una patria lusitana en la que entraban los pueblos mesetarios en barrido hasta el Atlántico entre el Guadiana y el Duero final, a partir de los vacceos y arévacos que no eran de la mancomunidad lusitana.
En el 140 antes de Cristo el Senado Romano por medio de su pretor Fabio Máximo Serviliano aceptó oficialmente que las tierras ocupadas por Viriato eran territorio Lusitano y a este como rey de Lusitania: "... Por él se declaraba amigo de Viriato (el Senado romano), y se reconocía la posesión de las tierras ocupadas por su gente".
Entre los pueblos Lusitanos, que también los hay "mas allá del Tajo", estaban los Vettones luchando contra Roma y sus aliados. Plinio cita 19 ciudades vettonas: Augustobrigenses, Ammienses, Aranditani, Arabricenses, Baldenses, Caesarobricenses, Caparenses, Caurenses, Colarni, Concordienses, Elbocarij, Interannienses, Medobrigenses, Ocelenses, Turduli, Tapori, Cibilitani, Lancienses y Mirobrigenses)...

"Viriato en su boda, ni se lavó ni tomó asiento, a él no le valían ruegos vacíos. Tomó panes y la carne con sus manos, repartiola entre los suyos, comió un poco, lo justo, pidió la esposa prometida, sacrificó a los dioses, la puso en su caballo y partió muy lejos con su amor a la escondida montaña de Afrodita (hoy Santa Cruz de la Sierra) su escondida montaña de Vettonia.
La sobriedad era su riqueza, la libertad su patria, el valor su mayor bien… agudo en la conversación como su ingenio, simple, pues no tuvo maestro."
Alfonso Naharro i Riera

Alfonso Naharro y Chuty

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